jueves, 26 de julio de 2012

Los 5 Factores de Comparabilidad


La aplicación del principio de plena competencia se basa generalmente en la comparación de las condiciones de una operación vinculada con las condiciones de las operaciones efectuadas entre empresas independientes. Todos los métodos que aplican al principio de plena competencia giran en torno a la idea de que las empresas independientes consideran las opciones que tienen disponibles y, al compararlas entre sí, evalúan las diferencias que pudieran afectar de manera significativa.

Para poder determinar el grado real de Comparabilidad es necesario valorar las características de las operaciones, o de las empresas, que hubieran podido influir en las condiciones de la negociación en el libre mercado, y realizar así los ajustes apropiados para establecer las condiciones de plena competencia o un rango de las mimas.

En  las Directrices de la OCDE  los cinco factores que determinan la Comparabilidad Son:

1 - Las características de los productos o servicios

2 - Análisis funcional

3- Términos (condiciones) contractuales

4 - Circunstancias económicas

5 - Estrategias de negocio

En el apartado 1.37 de la Directrices especifica lo siguiente:

La importancia de estos factores en la determinación de la Comparabilidad dependerá de la naturaleza de la operación vinculada y del método de determinación de precios adoptado.

Es muy importante especifica que el examen de estos cinco factores es de naturaleza doble, porque por un lado comprende un examen de los factores que afectan las propias transacciones del contribuyente y, por el otro, un examen de aquellos que influyen sobre las transacciones de los terceros potencialmente comparables.

Para realizar un buen análisis de Comparabilidad, lo primero es conseguir los mejores datos disponibles sobre estos cinco factores.

1-    Las características de los bienes o de los servicios

Las características de los bienes, tales como particularidades físicas, aptitud de utilización, calidades, disponibilidad y volumen de provisión, son las que en general determinan los precios en el mercado abierto, y esto permite que sean útiles para la comparación de operaciones entre empresas controladas e independientes.

En las Directrices de OCDE, en apartado 1.39, especifica lo siguiente sobre este factor:

 Las diferencias en las características específicas de los bienes o de los servicios explican a menudo, al menos parcialmente, las diferencias en su valor en el mercado libre. En consecuencia, la comparación de estas características puede ser útil en la determinación de la Comparabilidad entre operaciones vinculadas y no vinculadas.

Entre las características cuya consideración puede resultar útil se encuentran: en el caso de transmisiones de bienes tangibles, sus características físicas, sus cualidades y su fiabilidad, así como su disponibilidad y el volumen de la oferta; en el caso de la prestación de servicios, la naturaleza y el alcance de los servicios; y en el caso de activos intangibles, la forma de la operación (por ejemplo, la concesión de una licencia o su venta), el tipo de activo (por ejemplo, patente, marca o conocimientos prácticos –know how-), la duración y el grado de protección y los beneficios previstos derivados de la utilización del bien.

1-    Aspectos importantes sobre las características de los bienes o de los servicios

Cuando la transacción no involucre bienes materiales estas serán las particularidades a examinar:

1. Para prestaciones de servicios: la naturaleza y extensión de los mismos.

2. Para préstamos: las tasas utilizadas y los plazos.

3. Para la transferencia de bienes intangibles: tipo de retribución pactada para licencias, patentes, marcas y Know how.

Dependiendo del método de determinación de precios de transferencia, debe concedérsele mayor o menor importancia a este factor.

Por ejemplo:

El análisis de las propiedades de los bienes es un factor muy importante en la utilización del método CUP, en donde la exigencia en la Comparabilidad de las características es la más precisa y cualquier diferencia material en los productos comparados puede tener un efecto sobre el precio y requerir un ajuste apropiado.

En los métodos de precio de reventa y costo adicionado, las diferencias de producto no significativas tienen un efecto material menor (y menos aún en el método del margen neto de la transacción), pero esta situación no significa que los contribuyentes hagan caso omiso a este factor, sino que serán menos sensibles a las características disímiles de los productos o de los servicios.

Las diferencias en las características de los bienes o los servicios tienen también menos incidencia en el caso de los métodos basados en el resultado que en el de los métodos tradicionales.

Esto no significa, no obstante, que pueda ignorarse la cuestión de la Comparabilidad de las características de los bienes o servicios al aplicar estos métodos, porque puede ocurrir que las diferencias en los productos conlleven o sean el resultado del desarrollo de funciones, el uso de activos o la asunción de riesgos distintos por la parte objeto de estudio.

2-    Análisis funcional

En las operaciones comerciales entre dos empresas independientes, la remuneración refleja normalmente las funciones desempeñadas por cada empresa (teniendo en cuenta los activos utilizados y los riesgos asumidos). Por tanto, para determinar si son comparables entre sí operaciones vinculadas y no vinculadas, o entidades asociadas e independientes, es necesario realizar un análisis funcional.

Este análisis funcional pretende identificar y comparar las actividades con trascendencia económica, las funciones ejercidas, los activos utilizados y los riesgos asumidos por las partes en la operación. A estos efectos, puede resultar útil comprender la estructura y organización del grupo y cómo estos influyen en el contexto en el que opera el contribuyente. También será relevante concretar los derechos y las obligaciones jurídicas del contribuyente en el ejercicio de sus funciones.

En este factor debe analizarse la estructura y organización de la compañía y del grupo económico al que pertenece, como así también el entorno jurídico en el que la empresa cumple sus funciones. El análisis de comparabilidad de funciones, riesgos asumidos y activos utilizados, es un factor esencial cualquiera sea el método utilizado.

El análisis funcional de las propias operaciones del contribuyente bajo análisis, es el más sencillo de realizar por la disponibilidad, la fiabilidad y el grado de detalle de información con que se cuenta, pero esta situación se dificulta cuando hay diversidad de actividades involucradas y se trata de determinar cuál es la función económicamente más importante.

El análisis funcional debe considerar el tipo de activos utilizados, tales como instalaciones y equipos, la utilización de intangibles valiosos, activos financieros, etc., y la naturaleza de los mismos, por ejemplo su antigüedad, el valor de mercado, la ubicación, la existencia de derechos sobre la propiedad industrial, etc.

3-    Términos (condiciones) contractuales

Las Directrices afirman que en las operaciones entre partes independientes, los términos contractuales pactados en mercados abiertos definen generalmente en forma explícita o implícita las responsabilidades, riesgos y beneficios reales de los negocios.

En las operaciones efectuadas en condiciones de plena competencia, las cláusulas contractuales definen generalmente, de forma expresa o implícita, cómo se reparten las responsabilidades, riesgos y resultados entre las partes. En este sentido, el examen de los términos contractuales debe formar parte del análisis funcional al que nos hemos referido anteriormente. 

Las cláusulas de una operación se pueden encontrar, además de en el contrato escrito, en la correspondencia y en las comunicaciones entre las partes. Cuando no consten por escrito las condiciones contractuales entre las partes, habrá que deducirlas de su conducta y de los principios económicos que normalmente rigen las relaciones entre empresas independientes.

Las condiciones contractuales son aquellas que influyen en la asignación de riesgos entre las partes, en las condiciones de pago, en las condiciones de entrega, en los compromisos de volúmenes de compra previos, en las pautas de exclusividad etc. y por ello pocas veces son usadas como pilares de una búsqueda, porque la información sobre lo negociado por terceros independientes es en general confidencial y está relacionada con las estrategias particulares de cada empresa y de la decisión de cómo llevar a cabo su negocio.

Aún en el caso de conocer las diferencias contractuales existentes, es difícil valorar y cuantificar de manera responsable, el impacto final de las mismas en los precios o en las rentabilidades.

En la práctica, la información relativa a las condiciones contractuales de operaciones no vinculadas potencialmente comparables puede ser limitada, o inaccesible, especialmente cuando el análisis se apoya en comparables externos. La importancia de la falta de información en el análisis de la comparabilidad depende del tipo de operación analizada y del método de determinación del precio de transferencia utilizado.

4-    Circunstancias económicas

Los precios de plena competencia pueden variar entre mercados diferentes incluso para operaciones referidas a unos mismos bienes o servicios; por tanto, para lograr la comparabilidad se requiere que los mercados en que operan las empresas independientes y las asociadas no presenten diferencias que incidan significativamente en los precios, o que se puedan realizar los ajustes apropiados. Como primer paso, resulta esencial identificar el mercado o los mercados considerando los bienes y servicios alternativos disponibles.

Las circunstancias económicas que pueden ser relevantes para determinar la comparabilidad de los mercados son:

 Su localización geográfica; su dimensión; el grado de competencia y la posición competitiva relativa de compradores y vendedores; la disponibilidad (el riesgo) de bienes y servicios alternativos; los niveles de oferta y demanda en el mercado en su totalidad, así como en determinadas zonas, si son relevantes; el poder adquisitivo de los consumidores, la naturaleza y alcance de la reglamentación del mercado; los costes de producción, incluyendo los costes del suelo, del trabajo y del capital; los costes de transporte; el nivel de mercado (por ejemplo, venta al por menor o al por mayor); la fecha y el momento de la operación, etc. Los hechos y circunstancias del caso concreto determinarán si las diferencias en las circunstancias económicas inciden significativamente sobre el precio, y si pueden realizarse ajustes razonablemente precisos para eliminar los efectos de tales diferencias.

5-    Estrategias empresariales o de negocio

También es necesario examinar las estrategias empresariales al determinar la comparabilidad con el fin de fijar los precios de transferencia. Estas atienden un gran número de aspectos propios de la empresa, como pueden ser la innovación y el desarrollo de nuevos productos, el grado de diversificación, la aversión al riesgo, la valoración de los cambios políticos, la incidencia de las leyes laborales vigentes y en proyecto, la duración de los acuerdos, así como cualesquiera otros factores que influyen en la gestión cotidiana de la empresa. Puede ser necesario tener en cuenta estas estrategias empresariales al determinar la comparabilidad entre operaciones vinculadas y no vinculadas y entre empresas asociadas e independientes.

Las estrategias de las empresariales influencian de manera importante en sus resultados ya que, por ejemplo, muchas veces se sacrifican rentabilidades actuales con el fin de obtener mayores utilidades futuras.

Entre las estrategias empresariales más comunes están las siguientes: las modalidades de penetración, permanencia y ampliación en los mercados, entre otras.



Fuente de referencia:
Directrices de la OCDE, aplicables en Materia de precios de Transferencia a empresas Multinacionales y administraciones tributarias 

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